domingo, 31 de enero de 2010
FOTOS DE UN SEMINARISTA CLARETIANO HAITIANO
El seminarista claretiano haitiano, Edouard, quien se encuentra en el Seminario en Santo Domingo, República Dominicana, nos envía fotos que tomó cuando viajó a Haití la semana pasada a ver a su familia.
sábado, 30 de enero de 2010
CARTA DE LAS MISIONERAS DE LA INSTITUCIÓN CLARETIANA
…Desde el primer momento de todo lo ocurrido seguimos de cerca todo los acontecimientos que os ha tocado vivir os acompañamos con la oración.Benvolgudes famílies,
Tots estem conmoguts pel desastre que està patint el poble de Haiti. I es per aquest motiu que ens posem en contacte amb tots vostés per fer-nos solidaris i col•laborar a que ben aviat puguin refer-se i tenir noves oportunitats.
Les nostres germanes missioneres desde la Rep. Dominicana han visitat la comunitat claretiana de Jimaní ciutat fronterera on hi han improvisat un campament de primers auxilis al costat de l’hospital per acollir als ferits i als que s’han quedat sense res.
Adjuntem les paraules de la germana Leydis que acabem de rebre des de la Rep. Dominicana.
“ … un abrazo para todas, gracias por los mensajes de solidaridad y consuelo, en un momento que sólo nos queda orar y tender la mano a tantas personas que sufren. Haiti desapareció!!
Llegamos al Centro Claret y tal y como nos lo dijo el P. Héctor F. Cuadrado, allí están acogiendo heridos, niños huérfanos y personas que esperan turno para ser sometidos a cirugía en el hospital de Gimaní. Que ya no llega a más. Son muchos los afectados que van llegando a cada instante.
Todo está por organizar, las ayudas que llegan, los voluntarios, los afectados. Colaboramos en lo que pudimos, es tanto el dolor, por momentos pierdes las fuerzas. El lente de la cámara muestra “algo” de lo que es en realidad.
En Jimaní, los que están acogiendo a los afectados, son los damnificados del huracán pasado en Rep. Dominicana.
Seguimos en oración y comunicación.
Un fuerte abrazo, Leydis y Fide,mic.”
Des de la nostra escola volem encendre una llum d’esperança amb els vostres fills i filles segons les seves edats i etapes a: Ed. Infantil i C. Inicial i C. Mitjà : encendre una llum d’esperança a la capella C. Superior i ESO : Reflexionar sobre la realitat del poble de Haití i portar la llum d’esperança a la capella. A cada classe es deixarà una guardiola perquè es pugui fer una aportació que s’enviarà directament a : Promoción Misionera Claretiana de Antillas
Banc : R.G. Premier Bank nº de conte 3702220371 - Bayamon- Puerto Rico
Us demanem que des de casa ens acompanyeu en aquesta tasca de sensibilització i també que reconeguem i agraïm tot el que tenim al nostre abast.
Pilar R.mic
Cornellá de Llobregat, 18 de gener del 2010
viernes, 29 de enero de 2010
SEMINARISTAS CLARETIANOS HAITIANOS VISITAN A SUS FAMILIAS

En la foto: Edouard, Rémy, Frantz y Alix
¿Se imaginan ustedes la angustia y ansiedad de ocho seminaristas claretianos haitianos, que vivimos en República Dominicana, cuando supimos del cataclismo de nuestro pueblo a causa del terremoto devastador de enero 12? ¿Qué había sido de nuestros seres queridos? ¿Qué suerte habían corrido? Durante cuatro angustiosos días, a pesar de todos los intentos, nunca pudimos saber nada de nuestros familiares, a causa del corte de las líneas de comunicación.
Los PP. Héctor F. Cuadrado, Superior Mayor de la Delegación Claretiana de las Antillas, y Alexis Díaz, Ecónomo de la misma Delegación, que el día anterior habían visitado la capital destruida, nos prepararon de antemano psicológicamente para afrontar la trágica situación con que nos íbamos a encontrar. Todos los miembros de la comunidad del seminario nos reunimos en oración la tarde anterior para implorar del Señor serenidad y fortaleza.
Por fin, en vistas de la imposibilidad de información, el sábado 16 de enero, cuatro días después de la tragedia, nosotros, los seminaristas claretianos, tanto los de la Casa de Acogida de San Francisco de Macorís (cuatro), como los que vivimos en el Centro Claret de la capital de Santo Domingo (otros cuatro), salimos muy temprano de madrugada hacia nuestro país, Haití, para llegar a nuestras familias y saber de nuestros familiares, amigos y bienhechores. Nos acompañaban en este viaje nuestro Formador, P. José Camilo Minaya, y nuestro compañero seminarista puertorriqueño Luis Enrique Ortiz.
En el camino tratábamos de animarnos unos a otros para poder enfrentar ese gran drama y poder llevar fuerza a nuestros familiares supervivientes.
Al llegar a Jimaní (pueblo dominicano fronterizo con Haití, a unos cincuenta kms. de Puerto Príncipe), donde tenemos comunidad los Misioneros Claretianos, el P. Pepe Rodríguez nos acogió muy cordialmente e inmediatamente se dispuso a acompañarnos camino de nuestra tierra.
Por otra parte, tenemos también compañeros seminaristas claretianos haitianos en el extranjero: uno en Guatemala y cuatro en México, que han estado viviendo la misma ansiedad y preocupación que nosotros, sin poder recibir información alguna sobre sus familiares. Por ello se permitió a uno de ellos que viven México, Faustin Papatoute, venir a Haití, representando a los demás compañeros, para recabar información completa y hacerse presente en el dolor de todas sus familias.
Pues bien, al llegar nosotros a la capital, ahora totalmente desconocida, sufrimos un fortísimo impacto como si hubiéramos estado presentes en ese doloroso y amargo 12 de enero del 2010 haitiano. Nos encontramos, pues, con un Puerto Príncipe completamente desconocido, desfigurado y devastado. Y, más que el colapso total de casas, edificios gubernamentales e iglesias, lo que nos golpeó con fuerza profundamente el corazón fueron los cadáveres en las calles y la condición de vida inhumana de la gente deambulando como sin rumbo.
Una vez allí, visitamos primero la casa de los misioneros claretianos y compartimos un poco con el P. Anistus Chima y con la gente refugiada en el patio de la comunidad. Nos contó con viveza cómo él mismo y su compañero de comunidad, P. Beauplan Dérilus, vivieron el trágico momento, y pasó a enseñarnos también las fisuras de la casa. Luego nos desplazamos al barrio Nazon para ver con tristeza las ruinas de nuestra Parroquia San Antonio María Claret, totalmente derruida. También nos acercamos a las familias de nuestros compañeros seminaristas Jean Edouard Israel y de Adonis, y a las de algunos feligreses de nuestra parroquia.
Y, lo temido, al llegar a la casa del seminarista Adonis, nuestro corazón quedó roto y destrozado al recibir la triste noticia de la muerte de su madre. En hondo silencio y con abrazo fundido, compartimos el dolor de nuestro compañero.
De allí partimos para la casa familiar cercana de Edouard, donde recibimos también la dolorosa noticia de la muerte de dos primas y de una sobrina. Para poder seguir visitando a las demás familias nuestras, nos dividimos en grupos, de dos en dos, tal como lo hizo Jesús cuando envió a los setenta y dos a misionar (Lc. 10, 1).
Gracias a Dios, no hubo muchas pérdidas de vida entre nuestros familiares más cercanos; sin embargo todos quedamos afectamos por la pérdida de vida o por las heridas graves de familiares más lejanos, de amigos y de un sinnúmero de personas conocidas, como nuestro arzobispo, sacerdotes, bienhechores, seminaristas conocidos, ex-compañeros de colegio, entre otros.
Así mismo, nuestras familias perdieron también sus casas y otros bienes materiales. Fuera de Puerto Príncipe, en nuestra comunidad y parroquia de Cazal (a 42 kms. de la capital), solamente hubo tres muertos y algunos heridos, y el colapso y deterioro de muchas casas del pueblo. Pues bien, cuando llegamos a Cazal la noche del 17 de enero, la vista no fue tan diferente como en Puerto Príncipe, ya que la gente dormía también a la intemperie, bajo la luna y las estrellas.
Después de compartir con nuestras familias, amigos y compatriotas, el mismo dolor y desamparo, intentamos sobreponernos y, con la fuerza del Señor, tratamos de inyectar en ellos consuelo, ánimo y esperanza.
Y el martes 19 emprendimos viaje de regreso a nuestras respectivas comunidades de San Francisco y Santo Domingo, en República Dominicana, para continuar nuestra formación misionero-claretiana.
En fin, con todo nuestro corazón agradecemos a todos los claretianos en el mundo entero, en especial a nuestro P. Superior General, P. Josep Abella, a los miembros del Gobierno de la Delegación de las Antillas, al equipo de PROMICLA (Promoción Misionera Claretiana de Antillas, www.promicla.com) y a todos los que nos apoyaron y ayudaron de una forma u otra en este trance tan doloroso. ¡Mil gracias!
Rémy Eliazer, seminarista claretiano haitiano.
jueves, 28 de enero de 2010
COMUNICADOS IMPORTANTES:
CARTA DE LA CONFERENCIA DE RELIGIOSOS DE SANTO DOMINGO (CONDOR)
COMUNICADO DE LA CLAR SOBRE LA VIDA RELIGIOSA EN HAITÍ
PARA VER LOS DOS COMUNICADOS: PINCHAR AQUÍ:
http://promicla.com/HAITSOLOSLOHAIT.html
COMUNICADO DE LA CLAR SOBRE LA VIDA RELIGIOSA EN HAITÍ
PARA VER LOS DOS COMUNICADOS: PINCHAR AQUÍ:
http://promicla.com/HAITSOLOSLOHAIT.html
miércoles, 27 de enero de 2010

JL dijo...
Hola, soy un claretiano de Portugal. Quiero saludar a la gente de Haití, en especial a los que aún sufren el dolor y el desánimo en su cuerpo y en su corazón. Aunque lejos, estamos unidos en la esperanza.
Aquí seguimos las noticias, el blog de PROMICLA y de otras organizaciones. En Portugal hay mucha gente unida a Haití y que ayuda de diferentes maneras. Queremos que nuestra ayuda pueda llegar y de alguna manera ayude a mejorar la vida de la gente.
Un abrazo cordial a los claretianos y a todos los que se dan, para que muchos tengan vida.
Q Dios os bendiga!
HACIA HAITÍ...
MAHOGANY dijo...
Soy seglar claretiana de Puerto Plata República Dominicana y en nombre de mi grupo Génesis nos solidarizamos en oración con el pueblo de Haití.
Gracias a los misioneros claretianos presentes allá y a los que se han unido, los niños sobre todo están sintiendo la solidaridad y el amor de la humanidad en estos momentos.
Saludos
Maggie Veras, SC
Soy seglar claretiana de Puerto Plata República Dominicana y en nombre de mi grupo Génesis nos solidarizamos en oración con el pueblo de Haití.
Gracias a los misioneros claretianos presentes allá y a los que se han unido, los niños sobre todo están sintiendo la solidaridad y el amor de la humanidad en estos momentos.
Saludos
Maggie Veras, SC
A todos los Hermanos Claretianos en Haiti y Republica Dominicana. Os tenemos muy presente en nuestra oración, que es Señor os ilumine y os de anima para acompañar a la gente. Realmente hay que dar, hay que darse, es la única forma de ser Misionero y más Misinero Claretiano.
Gracias por vuestro testimonio y adelante.
Jorge Domínguez cmf
Gracias por vuestro testimonio y adelante.
Jorge Domínguez cmf
martes, 26 de enero de 2010
ARZOBISPO DE SAN JUAN, MONS. ROBERTO GONZÁLEZ CON MÉDICOS DE AMAR EN HAITÍ
Médicos del grupo AMAR (Alianza de Médicos al Rescate) de Puerto Rico en su misión, atendiendo las comunidades claretianas y otras afectadas por el terremoto en Haití, en ocasión de encuentro con Mons. Roberto González Nieves, Arzobispo de San Juan de Puerto Rico.
Para ver el album de fotos : href="http://picasaweb.google.com/nancybpr/MEDICOSDEAMARENPUERTOPRINCIPEHAITI?feat=directlink">a>
CARTA DEL P. ABELLA, SUPERIOR GENERAL DE LOS MISIONEROS CLARETIANOS
Bangalore, 23 de enero, 2010A los Superiores Mayores de la Congregación
Estimados hermanos:
Os envío un saludo cordial desde la India donde me encuentro en estos momentos. Desde aquí he procurado seguir muy de cerca las noticias relacionadas con el terremoto de Haití y, sobre todo, con la situación de nuestros hermanos que allí se encuentran y de las familias de los claretianos haitianos. En cuanto me ha sido posible, he mantenido contacto frecuente con el P. Héctor Cuadrado y con el P. Anistus Onuoha. Todos habréis podido leer la carta que envié a la Delegación de Antillas expresando a nuestros hermanos la comunión de todos en este momento doloroso. Estoy contento de la respuesta que están dando y se la agradezco de todo corazón.
Me han informado desde Roma que van llegando ayudas de distintas partes de la Congregación. Os las agradezco de corazón. Sé que hay múltiples asociaciones que están organizando recogida de fondos y canalizando ayudas a Haití. Caritas, naturalmente, fue una de las primeras entidades en movilizarse ante la magnitud de la tragedia. Quisiera hacer un llamamiento a todos para que se siga expresando esta solidaridad. No olvidemos las acciones que está desarrollando la Delegación de Antillas y que necesitan el apoyo decidido de todos. Tenemos una obligación especial con las comunidades claretianas de Haití y la de Jimaní, en República Dominicana, que están tomando tantas iniciativas a favor de las víctimas del terremoto. Algunos de nuestros hermanos haitianos han perdido familiares. Por otra parte, la mayoría de sus familias han sufrido daños materiales notables. También nuestras casas y actividades se han visto tremendamente afectadas por el terremoto. En nuestros centros pastorales hay muchas personas que están llorando la pérdida de familiares y amigos y que deberán afrontar la difícil tarea de reconstruir sus casas y, en último término, su vida. Son nuestros hermanos claretianos y son la gente cuyo cuidado pastoral nos ha sido confiado y que no podemos abandonar en este momento. Merecen una atención especial de nuestra parte.
A través de varios medios se ha informado cumplidamente de los canales para hacer llegar estas donaciones a su destino. PROMICLA, de la Delegación de Antillas, es nuestro punto de referencia. Ellos mismos nos han dicho cómo hacer. El FUNDUS está prestando un gran servicio en este sentido.
Reitero la expresión de solidaridad con nuestros hermanos de Haití y de la Delegación de Antillas y os invito a no dejar de ayudarlos en esta ocasión.
Gracias a todos. Fraternalmente,
Josep M. Abella, cmf.
Superior General
lunes, 25 de enero de 2010
RESPUESTA DEL P. ANISTUS AL DR. ALVELO
Mil gracias por el email y sobre todo por ayudarme a secar las lágrimas de impotencia ante una devastación apocalíptica. Su presencia con todo el equipo y grupo de AMAR me llenaron de alegría y satisfacción y como decía "llegaron donde nadie había llegado, ni las cámeras ni CNN". Ustedes fueron los primeros y hasta ahora los únicos que llegaron hasta Nazon/Coquillot para socorrer a las personas heridas y devastadas mirando y esperando o la muerte o la suerte y les llegó la suerte.
El barrio de Nazon nunca olvidará la labor y riesgo de ustedes, el riesgo de llegar a un lugar de "los muertos", el riesgo de respirar el olor a muerte, terrible y fuerte, trabajar entre polvos y humos, al aire libre; atender a muchas personas sin comer, brindarles un amor gratis y desinteresado. Mil gracias.
Ustedes me hacen disfrutar el hecho de ser misionero. No puedo recordar los nombres de todos pero sus rostros si están grabados en mi corazón. Le decía que perdimos la Iglesia edificio de Nazon (como lo vieron ) pero no perderemos la fe y con una solidaridad fuerte como la de AMAR es de agradecer y seguiremos contando con su apoyo.
Que Dios bueno les premie de este sacrificio y les de más fuerza, energía y alegría para seguir dando testimonio de amor a los más necesitados. Mis saludos a todos y a cada uno de ustedes. Un abrazo fuerte,
P. Anistus Chima, cmf.
Saludos Misioneros de ayuda médica humanitaria a Haití:
Deseo darle las gracias a todas las personas, a todos los voluntarios, a todos los familiares, a todos los hermanos Claretianos, al Sr. David Vergel y su esposa Ivis, al Sr. Robert Quiñones de American Ailines, a todas las iglesias y parroquias, a toda mi gente de Jesús Mediador en Hato Tejas y a todos y a cada uno de los miembros y compañeros de AMAR por: todas sus oraciones, todas sus buenas intenciones, todas sus donaciones individuales y de las compañías farmacéuticas, todo el esfuerzo y su trabajo de empaque, de llenar maletas, de cargarlas y de llevarlas al aeropuerto. Así es que se hace Misión Médica Internacional y de Emergencia.Llegamos a donde teníamos que llegar, o sea a donde siempre nos lleva JESÚS para su encuentro con los más necesitados en la calle, en la pobreza, en la tristeza y en la alegría de llevar un abrazo de solidaridad y un regalo de salud y de amor a nuestros hermanos de Haití. Llegamos donde NADIE había llegado, donde no habían llegado ni las cámaras, ni las noticias, ni la Cruz Roja, ni la ONU, ni CNN. A pesar del temor, de la inseguridad, de la des-información y de lo abrumador de las noticias por los medios informativos, de los problemas que surgen en los caminos (carga, transporte, alojamiento, comida, los "aftershocks", etc.); nos pudimos adaptar a circunstancias extremas y realizar nuestra labor satisfactoriamente.
Para poder lograr todo esto necesitamos siempre de compañeros que den la milla extra que sean valientes misioneros y que se aventuran a cumplir con su deber. Mi reconocimiento especial a los siguientes compañeros del grupo de reconocimiento: Mirtelina Torres, Ivonne Graterole, Dr. Erwin Ortiz, Dr. Demoritzi, Dra. Yesenia Reyes y Dra. Jessica Candelario. Estos compañeros hicieron una labor extraordinaria en un momento extraordinario.
Una mención especial y mi reconocimiento a los Padres, Misioneros Claretianos :P. Héctor F. Cuadrado, Roselio Díaz, Beauplan, Anistus Chima y al P. Freddy de los Padres Paules, por el hospedaje, la comida, la transportación y el apoyo, durante esta misión médica.
Mis felicitaciones y eterna gratitud a mi esposa Alba y a todos los compañeros que nos acompañaron durante estos últimos días desde Jimaní hasta Puerto Príncipe. Son tantas las experiencias que sería imposible contarlas todas en estos momentos. Como dijo un gran filósofo "una foto vale más que mil palabras". Los invito para vean una muestra de nuestro trabajo en Haitiantes (Noviembre 2009) y después (Enero 20-25, 2010) favor de accesar el Blog de la página web www.promicla.com y en "facebook" Grupo AMAR y en la página de la Dra. Lilliam Ortiz Galarza.
Nuestra Misión es continua, no es en un sólo momento, ni por una circunstancia en particular. Por lo tanto continuaremos colaborando con nuestras brigadas en Haití sin olvidar nuestro futuros compromisos nacionales e internacionales. Les dejaré saber sobre nuestra próxima reunión para compartir un rato las experiencias vividas y las fotos.
Humanitariamente,
Dr. Jesús M. Alvelo,
Presidente AMAR
¡ HAY QUE DAR ! ¡ HAY QUE DARSE !
Los tsunamis, huracanes y terremotos causan cruelmente a su paso desolación, aflicción y muerte. Pero, al mismo tiempo, despiertan eficazmente la conciencia más noble de los seres humanos para convocarles a la solidaridad, al compartir generoso y al sentimiento fraterno; no solamente de los que palpan y viven de cerca la tragedia, como los habitantes de Jimaní, sino de todo ser humano que viva en cualquier rinconcito del mundo. Todos convocados a la Gran Fraternidad por el camino de la generosa solidaridad. No vale ni cabe quedarse fríos e impasibles ante la tragedia, como simples mirones de frío corazón.
¡Hay que dar! ¡Hay que darse!
Y tú, ¿qué? ¿Sólo mirón de tele, o benefactor generoso, eficaz, auténticamente solidario?
Tú dirás.
P. Carmelo, cmf.
¡Hay que dar! ¡Hay que darse!
Y tú, ¿qué? ¿Sólo mirón de tele, o benefactor generoso, eficaz, auténticamente solidario?
Tú dirás.
P. Carmelo, cmf.
domingo, 24 de enero de 2010
Ashley Aguiar dijo...
Mi nombre es Ashley Aguiar y estudio en la Academia Claret.
La situación de la gente de Haiti es muy triste. Es necesario que todos ayudemos a estas personas que no tienen casa, comida, medicamentos y han perdido sus familias, especialmente los niños.
Oremos por todos ellos para que la situación se mejore pronto. Gracias a los medicos y toda la gente que esta ayudando.
La situación de la gente de Haiti es muy triste. Es necesario que todos ayudemos a estas personas que no tienen casa, comida, medicamentos y han perdido sus familias, especialmente los niños.
Oremos por todos ellos para que la situación se mejore pronto. Gracias a los medicos y toda la gente que esta ayudando.
UN TAXISTA ATÍPICO Y SOLIDARIO: PEPE, CMF.
Para todo ello, como en nuestro caso de Haití, se necesitan también medios eficaces de transporte: para desplazar y colocar a personal de la salud, para facilitar la labor de las agencias humanitarias, para posibilitar el desplazamiento de los ciudadanos dentro de la ciudad y hacia el exterior, para acarrear desde los centros de acopio hasta los centros de distribución todos los productos alimenticios, de indumentaria, de medicinas, para transportar con urgencia en gigantescos camiones-trailer la ayuda internacional arribada a los puertos y aeropuertos de Dominicana con destino a Haití. Así lo podemos comprobar cada minuto desde el portalón de nuestra comunidad, por donde pasa todo el tráfico Dominicana-Haití
Y dentro de ese campo del transporte rápido y eficaz se necesitan, cómo no, taxistas profesionalmente avezados y cordialmente disponibles. En esta mi cuarta crónica desde la tragedia de Haití quiero presentaros la labor callada, pero sacrificada y eficaz, de un gran “taxista claretiano”, destinado en esta nuestra comunidad de Jimaní, junto con el P. Roselio Díaz, y Párroco de la parroquia de un pueblo cercano, que llaman La Descubierta. Siempre experto y ágil al volante, buen medidor al milímetro de distancias, sabueso de oportunidades para sobrepasar en un tris filas interminables de camiones gigantes, conocedor al detalle de baches, hundimientos y “policías tumbados” en los 45 kms. entre Jimaní y Puerto Príncipe, veloz en buena carretera abierta, sereno y prudente en terrenos lunáticos o abarrotados de público errante, siempre conversador agradable y ocurrente con buena dosis de humor… ¿Qué más quieren ustedes? Aquí les presento, con aplauso cerrado, al P. Pepe Rodríguez Silverio, misionero claretiano, tocado con su típica y perenne barba encanecida ya, originario del Norte de Dominicana, de la “Perla del Atlántico”, Puerto Plata.
Gran servicio el que está realizando con su furgoneta pick-up Toyota todo terreno, con viaje prácticamente diario a Puerto Príncipe, ruta nada agradable y muy enojosa por el pobre estado de la carretera, por las lentas caravanas de camiones, por los tapones inaguantables que erosionan la paciencia. El P. Pepe está haciendo de enlace, trasportando a claretianos en visitas solidarias con nuestros hermanos de Haití, a laicos visitantes de Dominicana y de Puerto Rico (médicos y enfermeros voluntarios) en su viaje de ida y vuelta, acarreando ayuda solidaria y medios tan imprescindibles como generadores eléctricos o bidones de combustible, etc. Todo tipo de aventura. Servicio también “todo terreno”.
Nos sentimos orgullosos de los dos misioneros de esta comunidad de Jimaní, que están dando el do de pecho, “desgastándose” (San Pablo lo dijo primero) por el Reino, derrochando amor y entrega a los más “pequeños” y sufrientes: Roselio, incansable al timón del Centro Social y sus niños malheridos, desde temprano en la mañana hasta tarde en la noche; y Pepe, incansable en su disponibilidad y su buen humor, al volante de su “taxi humanitario”, correteando sin descanso de acá para allá, verdadero “taxista sin fronteras”. Si hubiéramos de felicitarles en francés les diríamos: “Roselio, Pepe, ¡chapeau!”
Que el Señor y la Virgen de Caná, que evitó emergencias y bochorno, y la Dolorosa del Calvario, que asumió cruz, muerte y sufrimiento, os guarden siempre en la fragua de su amor. ¿Tendrá que ver todo esto con aquel estribillo familiar que reza: “El misionero claretiano es un hombre que arde en caridad y que abrasa por donde pasa”?
Seguro que sí.
Pepe, ¡a seguir incansable como "taxista solidario!".
P. Carmelo, cmf.
Anónimo dijo...
Dios es grande y poderoso. Espero que el los guie a todos los que estan haciendo el bien en haiti. Nunca paren de luchar por la vida de los demas porque si en un momento nos pasa esto (que Dios no lo permita), Cada pais nos daran apoyo y materiales para sobrevivir. Aqui en Puerto Rico rezamos mucho por ustedes y que siempre el se-or les guie sus caminos y que sugan adelante. Que Dios bendiga a nuestro hermano haiti. Desde Puerto Rico de la academia clarer- Giovanna Medina (: cuidencen y que Dios ls bendiga
Dios es grande y poderoso. Espero que el los guie a todos los que estan haciendo el bien en haiti. Nunca paren de luchar por la vida de los demas porque si en un momento nos pasa esto (que Dios no lo permita), Cada pais nos daran apoyo y materiales para sobrevivir. Aqui en Puerto Rico rezamos mucho por ustedes y que siempre el se-or les guie sus caminos y que sugan adelante. Que Dios bendiga a nuestro hermano haiti. Desde Puerto Rico de la academia clarer- Giovanna Medina (: cuidencen y que Dios ls bendiga
sábado, 23 de enero de 2010
LOS MISIONEROS CLARETIANOS EN JIMANÍ
Los Misioneros Claretianos aceptaron hace unos tres años hacerse cargo pastoral, como un nuevo reto misionero, de esta zona que forma parte del “Sur Profundo”, considerada como la región más empobrecida de la República Dominicana. Al cabo de dos años de ministerio, los misioneros consideraron oportuno y necesario levantar, en terreno propiedad de la diócesis de Barahona, este centro social en el que se ofrecen y realizan operativos médicos, charlas de formación para madres, talleres de formación de valores humanos y cristianos, cursos de costura y repostería, encuentros de jóvenes, asambleas comunitarias, etc. Alma y motor de este centro, tanto en la fase de construcción como en la de operación, es el P. Roselio Díaz Heredia, entregado con ilusión juvenil a su ministerio de párroco de la Parroquia San José de Jimaní.
Pues bien, este centro también ha abierto de par en par sus puertas a damnificados haitianos, preferentemente niños. Hay dos salas habilitadas con colchonetas con una capacidad de hasta treinta y cinco heridos para acoger mayormente a niños, referidos por el hospital cercano después de la cura de sus heridas, en linda colaboración entre el centro de salud estatal y el centro social de la iglesia. Los niños ingresados -hasta este momento más de cien ya- son atendidos por cuatro médicos generales y dos pediatras, dos sicólogos y por personal técnico. Gracias a Dios el Departamento de Salud Pública Dominicano ha provisto el personal médico y también ha abastecido con sueros, medicinas y alimentación para estos niños malheridos.
P. Carmelo. cmf.
Pues bien, este centro también ha abierto de par en par sus puertas a damnificados haitianos, preferentemente niños. Hay dos salas habilitadas con colchonetas con una capacidad de hasta treinta y cinco heridos para acoger mayormente a niños, referidos por el hospital cercano después de la cura de sus heridas, en linda colaboración entre el centro de salud estatal y el centro social de la iglesia. Los niños ingresados -hasta este momento más de cien ya- son atendidos por cuatro médicos generales y dos pediatras, dos sicólogos y por personal técnico. Gracias a Dios el Departamento de Salud Pública Dominicano ha provisto el personal médico y también ha abastecido con sueros, medicinas y alimentación para estos niños malheridos.
P. Carmelo. cmf.
JIMANÍ, O EL EPICENTRO DE LA SOLIDARIDAD CON HAITÍ
Este pequeño pueblo fronterizo dominicano de unos diez y ocho mil habitantes, a sólo 45 kms. de la capital haitiana, está siendo centro de operaciones humanitarias de muchas instituciones, tanto gubernamentales como no-gubernamentales, y, al mismo tiempo, centro de acopio y almacenamiento de ayuda humanitaria, procedente de República Dominicana y de la aldea global de nuestro planeta.
Aparte de eso, Jimaní cuenta con dos instituciones especiales que han logrado estos días notas de excelencia en la entrega generosa e incondicional al sufrido pueblo haitiano, a saber: el “Hospital General Melenciano” y el Centro Social de la Parroquia Católica “Centro de Nutrición y Formación San José”.
¿Queréis contactar humanitariamente a haitianos heridos por el devastador terremoto-sin-nombre? No es necesario llegar hasta la misma capital de Haití, Puerto Príncipe, para contactar heridos y diezmados por la cruel tragedia del día 12. Acercaos a esos dos centros humanitarios de Jimaní mencionados.
Los heridos se nos acercaron desde el primer momento, y siguen acercándose hasta ahora, movidos, por una parte, por su desesperación, y, por otra, por su confianza fundamental en el alma bondadosa y acogedora del pueblo dominicano. Las posibles animosidades cotidianas y los leves prejuicios ancestrales entre haitianos y dominicanos, explicados por la Historia y las “historias” de ambos pueblos, han cedido a una ola de compasión y misericordia en los dominicanos, y de confianza y gratitud en los haitianos, en proporción paralela a la tremenda desgracia.
Pero hay además un elemento sicológico y humanitario importante, complementario a los mencionados anteriormente: Sólo hace seis años, en mayo del 2004, Jimaní fue víctima de una calamidad natural que arrasó parte de la población y que dejó más de trescientos cincuenta dominicanos y más de dos mil haitianos muertos y desaparecidos: Una devastadora riada, producto de lluvias continuas muy intensas sembró desolación y muerte. Los habitantes de Jimaní experimentaron entonces en sí mismos muy de cerca, como receptores, la solidaridad nacional e internacional. Ahora les toca a ellos ser activos y emisores de solidaridad, siguiendo el dicho popular: “Hoy para mí, mañana para ti”. Por eso, muchos vecinos han abierto sus casas para alojar a haitianos familiares de los hospitalizados, se han realizado colectas para ayuda económica, se ha provisto de alimento a necesitados, se han movilizado muchos voluntarios para atender a los damnificados, etc. ¡Qué bueno que amor y solidaridad, con solidaridad y amor se pagan!
Aparte de eso, Jimaní cuenta con dos instituciones especiales que han logrado estos días notas de excelencia en la entrega generosa e incondicional al sufrido pueblo haitiano, a saber: el “Hospital General Melenciano” y el Centro Social de la Parroquia Católica “Centro de Nutrición y Formación San José”.
¿Queréis contactar humanitariamente a haitianos heridos por el devastador terremoto-sin-nombre? No es necesario llegar hasta la misma capital de Haití, Puerto Príncipe, para contactar heridos y diezmados por la cruel tragedia del día 12. Acercaos a esos dos centros humanitarios de Jimaní mencionados.
Los heridos se nos acercaron desde el primer momento, y siguen acercándose hasta ahora, movidos, por una parte, por su desesperación, y, por otra, por su confianza fundamental en el alma bondadosa y acogedora del pueblo dominicano. Las posibles animosidades cotidianas y los leves prejuicios ancestrales entre haitianos y dominicanos, explicados por la Historia y las “historias” de ambos pueblos, han cedido a una ola de compasión y misericordia en los dominicanos, y de confianza y gratitud en los haitianos, en proporción paralela a la tremenda desgracia.
Pero hay además un elemento sicológico y humanitario importante, complementario a los mencionados anteriormente: Sólo hace seis años, en mayo del 2004, Jimaní fue víctima de una calamidad natural que arrasó parte de la población y que dejó más de trescientos cincuenta dominicanos y más de dos mil haitianos muertos y desaparecidos: Una devastadora riada, producto de lluvias continuas muy intensas sembró desolación y muerte. Los habitantes de Jimaní experimentaron entonces en sí mismos muy de cerca, como receptores, la solidaridad nacional e internacional. Ahora les toca a ellos ser activos y emisores de solidaridad, siguiendo el dicho popular: “Hoy para mí, mañana para ti”. Por eso, muchos vecinos han abierto sus casas para alojar a haitianos familiares de los hospitalizados, se han realizado colectas para ayuda económica, se ha provisto de alimento a necesitados, se han movilizado muchos voluntarios para atender a los damnificados, etc. ¡Qué bueno que amor y solidaridad, con solidaridad y amor se pagan!
P. CARMELO NOS COMPARTE LO ACONTECIDO ANOCHE EN JIMANÍ
Hace una hora y media sentimos -siempre con temor y respeto- un temblor un poco grandecito ya, más que adolescente.... A los cinco minutos llaman de nuestro Centro-hospital informando que todos los niños pacientes y sus familiares han salido despavoridos al patio con sus mantas y colchonetas, a la intemperie de la noche fresca... Hemos tenido que acercarnos de nuevo para calmarlos, e intentar persuadirles para volver de nuevo al interior. Nuestro tiempo y nuestros traductores nos ha costado, hasta que por fin, a regañadientes, han aceptado volver a las salas dormitorio... C'est la vie! Que el Señor tenga misericordia de nosotros.
Un fuerte abrazo desde este pueblo-frontera
Carmelo, cmf.
Un fuerte abrazo desde este pueblo-frontera
Carmelo, cmf.
PROMICLA Y AMAR EN HAITÍ EL PASADO NOVIEMBRE 09
Durante la última semana de noviembre de 2009, hace aproximadamente 50 días atrás, un grupo de médicos del grupo AMAR (Alianza de Médicos al Rescate) estuvo en Puerto Príncipe, Haití y en Jimaní, República Dominicana, con PROMICLA ofreciendo unas clínicas de salud, precisamente en las comunidades hoy más afectadas por la tragedia del terremoto. Para más información y un video sobre esta visita: http://www.promicla.com/VIDEOPROMICLAYAMARENHAIT.html
viernes, 22 de enero de 2010
Día número 12...
Concluye otro día...día número 12
Miles de haitianos han sido protagonistas hoy de diversas historias. Muchos habrán labrado la tierra esperando que les devuelva a hijos dormidos, algunos habrán aguardado escuchar una voz de su misma sangre mientras otros habrán deambulado sin rumbo ni futuro,en un éxodo gris y silencioso.
Han sido días muy, muy duros. Días en que la tierra se les ha vuelto huraña,que la lluvia los ha abandonado, que las distancias se han tornado abismales y que el hambre castiga su esperanza.
Imagino que ahora, cuando se agotan las horas, en la penumbra de una sabana herida, los haitianos se reúnen a compartir la Vida, sí, la Vida con mayúscula porque es esa "Vida"lo único que le da sentido a sus vidas. Allá, en las calles que hasta el pasado día 12 estuvieron llenas de colores, de mujeres ataviadas con turbantes blancos, con esquinas abarrotadas de mujeres con pechos generosos orgullosas de dar "vida" con su maternal savia, de hombres que iban de un lado para otro con un profundo sentido de fiesta, a pesar de su realidad dura y desprovista de todo...allá en esas calles, se está tejiendo una nueva historia, se está bordando con dolorosos hilos una nueva generación.
Supongo que la gente se acercará a conversar, a sentir la presencia del Otro en los otros, se atreverán a traicionar la soledad, se animarán a consolar y harán de esos encuentros, vida y vida sagrada.
Y estoy segura que allí, sentirán el calor de tantos miles de hermanos que le llevamos presentes en nuestras oraciones, en nuestra piel, en nuestra sangre, en nuestro corazón. Y tal vez hoy han estrechado manos solidarias que les han acercado nuestro cariño, nuestro amor. Habrán recibido abrazos que los habrán reconfortado, hombros que habrán acogido sus sufrimientos, miradas que se habrán nublado ante el dolor y no pocos que habrán rabiado de impotencia.
Y ahí, en esos pequeños gestos, habrán sentido la fraternidad, habrán develado la verdadera Vida, la que dignifica, que anima y consuela, que impulsa y levanta.
Hoy es el día número 12; mañana el sol volverá a golpear la sabana y los haitianos volverán a aferrarse a la ESPERANZA.
Nancy Burgos,sc. desde PROMICLA
Miles de haitianos han sido protagonistas hoy de diversas historias. Muchos habrán labrado la tierra esperando que les devuelva a hijos dormidos, algunos habrán aguardado escuchar una voz de su misma sangre mientras otros habrán deambulado sin rumbo ni futuro,en un éxodo gris y silencioso.
Han sido días muy, muy duros. Días en que la tierra se les ha vuelto huraña,que la lluvia los ha abandonado, que las distancias se han tornado abismales y que el hambre castiga su esperanza.
Imagino que ahora, cuando se agotan las horas, en la penumbra de una sabana herida, los haitianos se reúnen a compartir la Vida, sí, la Vida con mayúscula porque es esa "Vida"lo único que le da sentido a sus vidas. Allá, en las calles que hasta el pasado día 12 estuvieron llenas de colores, de mujeres ataviadas con turbantes blancos, con esquinas abarrotadas de mujeres con pechos generosos orgullosas de dar "vida" con su maternal savia, de hombres que iban de un lado para otro con un profundo sentido de fiesta, a pesar de su realidad dura y desprovista de todo...allá en esas calles, se está tejiendo una nueva historia, se está bordando con dolorosos hilos una nueva generación.
Supongo que la gente se acercará a conversar, a sentir la presencia del Otro en los otros, se atreverán a traicionar la soledad, se animarán a consolar y harán de esos encuentros, vida y vida sagrada.
Y estoy segura que allí, sentirán el calor de tantos miles de hermanos que le llevamos presentes en nuestras oraciones, en nuestra piel, en nuestra sangre, en nuestro corazón. Y tal vez hoy han estrechado manos solidarias que les han acercado nuestro cariño, nuestro amor. Habrán recibido abrazos que los habrán reconfortado, hombros que habrán acogido sus sufrimientos, miradas que se habrán nublado ante el dolor y no pocos que habrán rabiado de impotencia.
Y ahí, en esos pequeños gestos, habrán sentido la fraternidad, habrán develado la verdadera Vida, la que dignifica, que anima y consuela, que impulsa y levanta.
Hoy es el día número 12; mañana el sol volverá a golpear la sabana y los haitianos volverán a aferrarse a la ESPERANZA.
Nancy Burgos,sc. desde PROMICLA
CLARETIANOS DE ANTILLAS dijo...
Nancy sé que has trabajado duro manteniendo el blog al día con las noticias que van llegando de nuestros hermano en Haiti,y lo agradecemos mucho pues eso nos hace sentir un poco más cerca y en comunión con los que sufren y trabajan por aliviar ese sufrimiento.Pero lo más que agradesco son estas reflecciones que de alguna una manera trasladan nuestra alma y espíritu allí, a Haiti y nos parece ver y sentir lo que se están viviendo.Eso nos lleva a continuar orando por el consuelo y fortaleza de nuestros misioneros para que el amor de Cristo se haga palpable y real en aquellos mas sufridos. Gracias y adelante.
Nancy sé que has trabajado duro manteniendo el blog al día con las noticias que van llegando de nuestros hermano en Haiti,y lo agradecemos mucho pues eso nos hace sentir un poco más cerca y en comunión con los que sufren y trabajan por aliviar ese sufrimiento.Pero lo más que agradesco son estas reflecciones que de alguna una manera trasladan nuestra alma y espíritu allí, a Haiti y nos parece ver y sentir lo que se están viviendo.Eso nos lleva a continuar orando por el consuelo y fortaleza de nuestros misioneros para que el amor de Cristo se haga palpable y real en aquellos mas sufridos. Gracias y adelante.
¡ LLEGÓ EL GENERADOR ELÉCTRICO !

Querido hermano:
Gracias por toda la colaboración y por pensar en nuestra vida y salud, muy importante. Hoy el P. Pepe y otros amigos suyos nos trajeron la planta eléctrica y está funcionando ahora mismo, muy buena planta y creo con ella tenemos resuelto el problema de energía. Gracias. Los médicos están trabajando actualmente en tres frentes en la zona de Nazon/Solino, muy buena experiencia misionera.
Claro que nos toca dar tantas vueltas para poder coordinarlo todo. ¿Para cuando son los ejercicios espirituales? Nos vendrá bien, seguro. Casi estoy perdiendo los sentidos de días y fechas, sólo cada día que amanecemos damos gracias a Dios y comenzamos con los trabajos de ayudar a los más necesitados. Bueno, en cuanto tenga algunas imagenes de los médicos te las envío.
Hoy hemos tenido otra réplica, un poco fuerte pero ya la gente empieza a acostumbrarse con el fenómeno y te cuento que con cada réplica el muro de fuera se abre más, no creo que resista por mucho tiempo. Habrá que pensar en toldos de antemano.
Que Dios nos guarde la vida. Un abrazo fuerte,
Anistus
P. ANISTUS, P. BEAUPLAN CON LOS MÉDICOS DE PUERTO RICO Y MUCHAS COSAS MÁS !

Ayer llegaron los médicos de AMAR y Beauplan y yo estuvimos dando vuelta por todas partes coordinando todo entre el aeropuerto, Delmas, Nazon. Ayer dos doctoras estaban trabajando en Coquillot Nazon, hoy los demás trabajarán en tres centros ubicados en el área de la parroquia.
Llevé un grupo de equipo de rescate de Sudáfrica y pudieron identificar dónde hay más cadáveres pero sin poder sacar ninguno porque era difícil, hace falta un equipo grande y pesado para levantar las casas, esto tardará mucho tiempo para realizar, contamos unos 30 cadáveres bajo los escombros todavía. Como sabes, a Nazon/Solino no llegan los esfuerzos del Estado, así que nosotros nos toca hacer el trabajo del Estado. No tenemos otra opción, haremos lo que podamos.
Estoy tocando las puertas que encuentro abiertas - Caritas nos promete comida para distribuir a la gente pero hace falta seguridad para acompañar el camión. De ésto hablaré con los militares Nigerianos. CRS (Catholic Relief Services) nos promete agua pero el mismo miedo de seguridad. Intentaremos. La gente más necesita agua y comida en estos momentos. Es todo por hoy. Estoy para salir a llevar los médicos a Nazon. Las réplicas continúan pero cada vez menos fuerte. Un abrazo fuerte,
Anistus
P. BEAUPLAN, CMF.: HAITIANO "DE PURA CEPA" ... NOS NARRA SU DOLOR

...Era ya cerca de las cinco de la tarde [de un martes 12 de enero 2010] cuando se oscureció el sol y toda la tierra de Haití quedó en tinieblas [ni sabemos hasta cuando] y surgió, de alguna manera, la muerte de Haití…
…A partir del martes 10 de enero descubrimos y estamos viviendo una tragedia inaguantable. Aquel día, lo impensable se hizo historia visible; lo inimaginable se hizo posible ante los ojos de la aldea global. Una nueva página de nuestra dolorosa historia acaba de escribirse y, quizás, es ésta, la más trágica de la misma. 12 de enero cambió las historias que nos contábamos y que contábamos al mundo. Llega una historia [parecería] sin ninguna promesa a no ser la de la desesperanza y de la impotencia. Lo que pasó sobrepasa, de alguna manera, las películas Hollywoodenses y, sobre todo, las de ciencia ficción.
Ahora, si me preguntan cómo estoy, cómo me siento puedo, con serenidad, decir que estoy. Es lo único que puedo responder. Estoy, es decir, estoy aquí. Y aun me pregunto, por qué estoy. Lo peor, es que ni entiendo por qué estoy.
La vida se está retomando su pulso poco a poco. Esto es un hecho. Pero, es un hecho también que todavía estamos subiendo Gólgota, estamos en el “viernes santo” de la situación. Lo importante en todo esto es que jamás nos dejaremos abatir por ningún tipo de tragedia que sea. Jamás nos cansaremos de gritar a los cuatro vientos “domingo de Pascua” ¿dónde estás?
Una cosa es bien cierta, son demasiadas las desgracias, demasiadas las vidas perdidas. Pero que no se le olvide a nadie. Le aseguro, [y esto, sin reserva ninguna] lo que hoy padece Haití es de alguna manera, o de todas las maneras, consecuencia de esta enfermedad endémica-crónica [llamada CORRUPCION] a que ha sido sometido mi pueblo durante mucho tiempo [por no decir desde su fundación] Todos somos responsables. Es lamentable, todas las instituciones son responsables.
Después de la tragedia del martes 12 dejé la capital desastrosa el día jueves 14 para ir a Kazal. Allí también quería ver cómo se quedó aquello. Debo mencionar que para viajar ya era insoportable. Tenía yo que recorrer varios kms a pie antes de encontrar un autobús para mi destino. Quiere decir que ya el tráfico público era casi imposible y el precio de casi todo se duplicó de un día para otro.
Kazal no sufrió daños graves como en otros lugares. Ahora, por seguridad y precaución no celebro dentro del templo ni duermo dentro de la casa. Porque hay bastante grietas. Y como era casi fin de semana me quedé allí para las celebraciones del sábado y domingo.
Antes de irme a Kazal, me había enterado de la situación de mi familia. Mi pueblo no sufrió perdidas materiales; pero, de vidas humanas sí y de las cuales un primo mío y varios amigos conocidos. Estas personas perecieron en la capital el día martes 12.
Así, yo tenía que trasladarme a mi pueblo para celebrar algunos funerales y acompañar y consolar a algunas familias. Éstas me lo habían pedido. Además, el párroco de mi pueblo, por esta misma tragedia, tenía que irse a su pueblo por unos días.
Así, dejé Kazal el domingo17 por la tarde. Con un tráfico público insoportable y casi muerto tomé una moto taxi para ir a mi pueblo. Llegué por la noche. Estuve con la familia de mi primo, ya que el entierro era para el lunes 18 en la mañana. Nunca se había visto esto. En mi pueblo se ha celebrado hasta tres funerales por día.
Después de acompañar y organizar algunas cosas regresé de nuevo a Kazal el día martes 19. El miércoles 20 entro en la capital. Ahora, estoy en Delmas en la casa nuestra donde le estoy escribiendo esa nota.
Saludos fraternales, he leído detenidamente sus mensajes. Si hay algo más que quiera usted comunicarme, con gusto lo voy a esperar. Ya le hablé al P. Anibal como quedó su comunidad. Un abrazo grande y gracias de corazón por el esfuerzo de solidarizarse con mi pueblo. A PR, a RD a Cuba y a la Congregación en general mil gracias! Dios los bendiga!!! Recen por nosotros. Dios es grande!
Beauplan, cmf
MUJERES QUE TRASCIENDEN dijo...
Beauplan Hola, me alegra que estés, como bien dices. Todos los días él rezado y se ayudado lo que puedo desde aquí, sabes de mi gran aprecio por tu país. En el colegio que trabajo, Se hará una kermesse para Ayudar el 14 de febrero y se canalizará la ayuda. En el ITESO, También hay centros de acopio, mas de 60 sólo aquí en Guadalajara.
Un abrazo fraterno, cariñoso y esperanzador para todo el pueblo de Haití.
Araceli
viernes, enero 22, 2010
MUJERES QUE TRASCIENDEN dijo...
Hola Beauplan, tienen algún teléfono funcionando? ok, gracias y mi cariño y oración con Haití.
Chely
sábado, enero 23, 2010
Anónimo dijo...
Valeria Fraticelli 7-B Academia Claret Puerto Rico:Beupla,se lo que sientes y te escribo este comentario para que sepas que estoy contigo.Te apoyo en tu dolor por el pais;he cooperado lo que he podido desde aqui.En nuestra escuela hemos sido muy solidarios con Haiti recogiendo cada donativo de las personas.Espero qe estes bien.Un abrazo lleno de FELICIDAD !
-Nunca digan no puedo,mejor digan poco a poco lo lograre.
lunes, enero 25, 2010
Nina Z. Coll dijo...
Hola, no he parado de pensar en ustedes se que la cosa esta fuerte, pero siempre le pido a Papa DIOS para que todo este bien. Se que DIOS mas adelante les ayudara para que sobrevivan y se que Èl los mantendra vivos si no Èl tiene un futuro para los que no sobrevivan en el cielo con Èl y Jesucristo.
Eperanzas,
Nina Coll
lunes, enero 25, 2010
Jose M. Garcia de 7B Academia Claret de Puerto Rico dijo...
Hola:
Soy Jose M. Garcia De 7-B De la Academia Claret en Puerto Rico.
Espero que al recibir este mensaje te encuentres bien y quiero que sepas que estoy muy triste por lo ocurido en Haiti y mi familia tambien, quiero que sepas que los tenemos en oracion y deseandoles su pronta recuperacion al Desastre.
Esto de una manera u otra tambien a traido cosas positivas. como por ejemplo e visto levantarse una LATINO AMERICA UNIDA Y en solaridad con nuestro pueblo hermano HAITI.
que DIOS te bendiga a ti y Haiti.
lunes, enero 25, 2010
Anónimo dijo...
Christian De León Rivera estudiante de 7-B de Academia Claret.Hola Beauplan yo entiendo tu dolor de tener que haber perdido a tu primo,a tus amigos y a la gente de Haití.Yo tengo esperanza de que Dios les van a ayudar para que el pueblo de Haití se pueda recuperar.Espero que estés muy bien.
Que Dios te cuide!
lunes, enero 25, 2010
Beauplan Hola, me alegra que estés, como bien dices. Todos los días él rezado y se ayudado lo que puedo desde aquí, sabes de mi gran aprecio por tu país. En el colegio que trabajo, Se hará una kermesse para Ayudar el 14 de febrero y se canalizará la ayuda. En el ITESO, También hay centros de acopio, mas de 60 sólo aquí en Guadalajara.
Un abrazo fraterno, cariñoso y esperanzador para todo el pueblo de Haití.
Araceli
viernes, enero 22, 2010
MUJERES QUE TRASCIENDEN dijo...
Hola Beauplan, tienen algún teléfono funcionando? ok, gracias y mi cariño y oración con Haití.
Chely
sábado, enero 23, 2010
Anónimo dijo...
Valeria Fraticelli 7-B Academia Claret Puerto Rico:Beupla,se lo que sientes y te escribo este comentario para que sepas que estoy contigo.Te apoyo en tu dolor por el pais;he cooperado lo que he podido desde aqui.En nuestra escuela hemos sido muy solidarios con Haiti recogiendo cada donativo de las personas.Espero qe estes bien.Un abrazo lleno de FELICIDAD !
-Nunca digan no puedo,mejor digan poco a poco lo lograre.
lunes, enero 25, 2010
Nina Z. Coll dijo...
Hola, no he parado de pensar en ustedes se que la cosa esta fuerte, pero siempre le pido a Papa DIOS para que todo este bien. Se que DIOS mas adelante les ayudara para que sobrevivan y se que Èl los mantendra vivos si no Èl tiene un futuro para los que no sobrevivan en el cielo con Èl y Jesucristo.
Eperanzas,
Nina Coll
lunes, enero 25, 2010
Jose M. Garcia de 7B Academia Claret de Puerto Rico dijo...
Hola:
Soy Jose M. Garcia De 7-B De la Academia Claret en Puerto Rico.
Espero que al recibir este mensaje te encuentres bien y quiero que sepas que estoy muy triste por lo ocurido en Haiti y mi familia tambien, quiero que sepas que los tenemos en oracion y deseandoles su pronta recuperacion al Desastre.
Esto de una manera u otra tambien a traido cosas positivas. como por ejemplo e visto levantarse una LATINO AMERICA UNIDA Y en solaridad con nuestro pueblo hermano HAITI.
que DIOS te bendiga a ti y Haiti.
lunes, enero 25, 2010
Anónimo dijo...
Christian De León Rivera estudiante de 7-B de Academia Claret.Hola Beauplan yo entiendo tu dolor de tener que haber perdido a tu primo,a tus amigos y a la gente de Haití.Yo tengo esperanza de que Dios les van a ayudar para que el pueblo de Haití se pueda recuperar.Espero que estés muy bien.
Que Dios te cuide!
lunes, enero 25, 2010
jueves, 21 de enero de 2010
¡ Sale otro camión con provisiones hacia Haití !
Las comunidades claretianas de Puerto Rico han estado realizando las tareas de recolección de artículos de primera necesidad, alimentos y dinero para nuestros hermanos haitianos. Se abrieron dos centros de acopio; uno en la Parroquia San José/Colegio Claret, y otro en la Parroquia Santa María de Caná, ambos localizados en Bayamón.
Nuestra gente se ha tirado literalmente a la calle en la búsqueda de todo aquello que entienden es urgente hacer llegar a Haití. Esta tarde en las facilidades de la Parroquia San José y la Academia Claret, personas de nuestras comunidades junto a estudiantes del colegio y su Director, el P.Alexis, cmf., se dieron a la tarea de empacar los artículos y subirlos al camión.




Nuestra gente se ha tirado literalmente a la calle en la búsqueda de todo aquello que entienden es urgente hacer llegar a Haití. Esta tarde en las facilidades de la Parroquia San José y la Academia Claret, personas de nuestras comunidades junto a estudiantes del colegio y su Director, el P.Alexis, cmf., se dieron a la tarea de empacar los artículos y subirlos al camión.




Anónimo dijo...
wow somos grandes de Puerto Rico siempre hablan de lo malo pero nuca ven lo grande y buenos que somos.Sigan asi que algun dia dios se los va a pagar en el cielo,ustedes son grandes y dios lo esta viendo y el los va a ayudar ya que lo estan haciendo como el lo haria si estuviera en carne y hueso por que de que esta con nosotros esta los quiero mucho y sigan haciendo el bien y no se procupen que por aca seguiremos orando y aportando donativos para nuestro pais hermano.
carol lopez de la parroquia San Jose
lunes, enero 25, 2010
wow somos grandes de Puerto Rico siempre hablan de lo malo pero nuca ven lo grande y buenos que somos.Sigan asi que algun dia dios se los va a pagar en el cielo,ustedes son grandes y dios lo esta viendo y el los va a ayudar ya que lo estan haciendo como el lo haria si estuviera en carne y hueso por que de que esta con nosotros esta los quiero mucho y sigan haciendo el bien y no se procupen que por aca seguiremos orando y aportando donativos para nuestro pais hermano.
carol lopez de la parroquia San Jose
lunes, enero 25, 2010
CONTINÚAN LOS GESTOS DE SOLIDARIDAD
Ayer salieron desde Puerto Rico, 18 médicos del grupo AMAR (Alianza de Médicos al Rescate) , hacia Haití, llevando consigo 81 maletas repletas de medicamentos y con manos y corazón abiertos rebosantes de generosidad.
La Comunidad Claretiana de Jimaní los recibió esta madrugada y les acogió en una escuelita que atienden los Misioneros Claretianos allí. Era necesario hacer un alto luego de alrededor de 6 horas de camino, desde la capital hasta Jimaní para descansar unas horas antes de continuar hasta su destino: Puerto Príncipe.
Hacia las 9 de la mañana de hoy han continuado su viaje y a estas horas deben haberse encontrado ya con el P. Anistus a quien con toda seguridad le descubrirán una mirada muy distinta a la que le conocieron a finales del mes de noviembre pasado, cuando participaron de las Clínicas de Salud que organizó PROMICLA, desde Puerto Rico. (si quiere ver un video de esta actividad):http://www.promicla.com/VIDEOPROMICLAYAMARENHAIT.html
Tampoco encontrarán la Parroquia San Antonio María Claret, donde por varios días este grupo de médicos llevó sanación, medicamentos y alegría a tantos hermanos haitianos...la iglesia ha desaparecido.
Nuestros hermanos dominicanos en República Dominicana están hoy de fiesta, celebrando el día de su Patrona, La Virgen de la Altagracia. Y sé que ella, María, nuestra Madre, se siente más urgida hoy, no tan solo por sus hijos dominicanos, sino también por tantos hijos haitianos que han cruzado la frontera y han llegado desgarrados de dolor, a buscar consuelo y esperanza en tierras hermanas.
Sé que Ella, en su Maternal y Amoroso Corazón, los recibe, acoge y ama, porque Ella conoce bien un corazón herido, y también conoce bien la Resurrección.
Hoy le pedimos que acoja de igual modo a nuestros hermanos puertorriqueños que han viajado hasta allá a estrechar lazos de fraternidad y a tantos hermanos del mundo entero que siguen uniéndose en esta gran fiesta del Amor.
Nancy, desde PROMICLA
La Comunidad Claretiana de Jimaní los recibió esta madrugada y les acogió en una escuelita que atienden los Misioneros Claretianos allí. Era necesario hacer un alto luego de alrededor de 6 horas de camino, desde la capital hasta Jimaní para descansar unas horas antes de continuar hasta su destino: Puerto Príncipe.
Hacia las 9 de la mañana de hoy han continuado su viaje y a estas horas deben haberse encontrado ya con el P. Anistus a quien con toda seguridad le descubrirán una mirada muy distinta a la que le conocieron a finales del mes de noviembre pasado, cuando participaron de las Clínicas de Salud que organizó PROMICLA, desde Puerto Rico. (si quiere ver un video de esta actividad):http://www.promicla.com/VIDEOPROMICLAYAMARENHAIT.html
Tampoco encontrarán la Parroquia San Antonio María Claret, donde por varios días este grupo de médicos llevó sanación, medicamentos y alegría a tantos hermanos haitianos...la iglesia ha desaparecido.
Nuestros hermanos dominicanos en República Dominicana están hoy de fiesta, celebrando el día de su Patrona, La Virgen de la Altagracia. Y sé que ella, María, nuestra Madre, se siente más urgida hoy, no tan solo por sus hijos dominicanos, sino también por tantos hijos haitianos que han cruzado la frontera y han llegado desgarrados de dolor, a buscar consuelo y esperanza en tierras hermanas.
Sé que Ella, en su Maternal y Amoroso Corazón, los recibe, acoge y ama, porque Ella conoce bien un corazón herido, y también conoce bien la Resurrección.
Hoy le pedimos que acoja de igual modo a nuestros hermanos puertorriqueños que han viajado hasta allá a estrechar lazos de fraternidad y a tantos hermanos del mundo entero que siguen uniéndose en esta gran fiesta del Amor.
Nancy, desde PROMICLA
miércoles, 20 de enero de 2010
EN HAITÍ, HOY DOS TERREMOTOS OTRA VEZ...
En Haití, Hoy Dos Terremotos Otra Vez
¿Otra vez? Sí.
Eran las 7:00 de la mañana aquí en Jimaní; estaba mansamente amaneciendo, cuando sentimos como que la alfombra del piso se nos ondulaba en danza suave y aparentemente inofensiva. Sólo unos segundos de nerviosismo e inquietud. ¿Nos tocará a nosotros ahora también?
Pero en la cercana Puerto Príncipe las cosas no pintaban tan inocentes, sino angustiosamente perturbadoras. Veamos cómo describe el temblor mañanero el periódico popular dominicano, “El Listín”, en su edición digital de esta tarde:
"La capital haitiana fue sacudida de nuevo este miércoles a las 6:00 a.m. locales por un temblor de magnitud 6,1, la mayor réplica desde el sismo que asoló el país. El temblor duró sólo unos segundos. En Petionville, al este de la capital, la gente huía asustada por las calles. Frente al hotel Kinam, cuyos ocupantes corrieron a la calle, algunas personas repetían: "Gracias Todopoderoso, gracias Todopoderoso" porque nadie haya muerto. Aunque de momento no ha sido registrada ninguna víctima, los periodistas de la AFP presentes en Puerto Príncipe reportaron ruidos de derrumbe. Desde Ginebra, la ONU indicó que socorristas salieron a buscar nuevas víctimas".
Según testimonio del claretiano P. Anistus, a quien vimos después por la mañana en el mismo Puerto Príncipe, algunos edificios que quedaron muy “tocados” y cuarteados en el embate del día 12, no han podido resistir más esta vez, han sucumbido y han colapsado.
Así que, efectivamente, terremoto otra vez; parece con menores daños, gracias a Dios.
Por otra parte, hacia las 9:00 de la mañana, un grupo de cuatro claretianos, más dos de nuestros seminaristas haitianos y dos parroquianas de San Francisco, emprendíamos viaje a Puerto Príncipe, en proyecto de solidaridad: nuestro deseo de cercanía y comprensión intentando conocer de primera mano los resultados de la tragedia, nuestra presencia fraterna que pudiera llevar consuelo y ánimo tanto a nuestro hermano Anistus como a los dos seminaristas haitianos y a sus familias, afectados tan profundamente por la muerte de la madre de uno de ellos y por la situación desesperada de la familia del otro…
Aprovechamos el viaje, al mismo tiempo, para transportar algo más de la “ayuda humanitaria” que habíamos traído ayer de la parroquia claretiana de San José de Cenoví. Es decir, intentábamos rehacer de nuevo la Caravana de la Solidaridad.
En Puerto Príncipe ya, palpamos sobrecogidos los efectos nefastos del violento movimiento telúrico: en incontables edificios severamente cuarteados o totalmente derruidos, en el loco deambular rápido por las calles, parecería que sin rumbo fijo de cientos y cientos de haitianos, solos o en grupos, en los rústicos campamentos improvisados en plazas o parques de la ciudad con “tiendas de campaña” (es un decir) montadas con sábanas, mantos o frazadas, y por doquier tantas caras adustas y dolientes como conteniendo con esfuerzo incontrolable el dolor, la rabia y la desesperación.
¿Cómo vamos a quedarnos insensibles y fríos sin sentir en el hondón del corazón el dolor de los hermanos, que nos convoca al silencio respetuoso, a la misericordia y compasión, a la cercanía cariñosa y a la solidaridad generosa de corazón?
Y eso es justamente lo que hemos intentado hacer con nuestra visita al P. Anistus, que vive estos días “al aire libre en su patio” (la casa, bastante cuarteada, no ofrece seguridad), rodeado de vecinos que se quedaron sin casa. Con la misma actitud hemos observado, con sentimiento de impotencia, la ruina total de nuestra iglesia parroquial de Nazón. Y luego la visión dantesca de tantas casas de esta zona literalmente hechas añicos, culminada con la visita a las dos familias de nuestros dos seminaristas, afligidas sin consuelo.
Hacia las dos de la tarde, de regreso ya hacia Jimaní (R.D.), quisimos sentir y compartir el dolor y desconsuelo de la iglesia local de Puerto Príncipe, visitando las ruinas de lo que fue catedral y las oficinas del arzobispado (incluyendo los locales de las emisoras de radio y TV de la Iglesia). Hemos querido acercarnos también, con tremendo estremecimiento, al así dicho sarcásticamente (¿?) “palacio” arzobispal, derrumbado y arrasado totalmente en bloque y que atrapó, inmisericorde, al mismo señor arzobispo y a algunos de sus sacerdotes y ayudantes, cuyos cuerpos parece que esperan allí todavía el rescate y el sepelio cristiano. ¡Tremendo y sobrecogedor!
Todo esto formó parte, humilde y diminuta, del “terremoto-a-la-inversa”, el sismo que aseguró nuestra solidaridad.
Pero no fuimos los únicos que nos sentimos convocados a ser generosamente solidarios. Tanto en el camino de ida como en el de vuelta, comprobamos verdaderas caravanas de grandes camiones y contenedores que evidentemente transportaban a la capital “ayuda humanitaria”, seguramente tanto dominicana como internacional, canalizada ésta a través de la República Dominicana. Y desde nuestro vehículo también pudimos observar a soldados de la ONU, y a miembros de agencias humanitarias internacionales como Naciones Unidas, Oxfam Internacional, Unicef, Cruz Roja y Defensa Civil Dominicanas, etc.; todas ellas en acción comprometida y solidaria con el sufrido pueblo haitiano.
Hasta la policía de control de fronteras y de aduanas de ambos países colabora generosamente en esa misma línea, facilitando el paso de frontera en ambos sentidos, sin ningún control ni requisito de presentación de documentos personales de identificación. Portones abiertos de par en par y paso totalmente libre, sin traba alguna. Pareciera que, gracias al terremoto, estuviéramos encaminándonos de repente por los bellos caminos de la Gran Fraternidad, donde jamás existirán fronteras divisorias y excluyentes, y donde reinará el sencillo y sublime abrazo de la paz y la amistad.
Estos días pasados nos ha llegado una bella oración para rogar por el pueblo de Haití, compuesta por el Cosejo Latinoamericano de Iglesias (Protestantes). Después de parafrasear, en varias estrofas estremecedoras y bellamente escritas, referidas a la situación de Haití, aquel verso del Libro Primero de los Reyes, 19, 11 “Pero Dios no estaba en el terremoto”, acaba la última estrofa subrayando cómo Dios sí estaba en el terremoto, a través de la solidaridad:
“Alguien gritó su espanto, y otras voces se unieron;
alguien elevó una plegaria, y otros la siguieron;
alguien entonó una canción, y muchos cantaron;
alguien levantó un escombro,
y otros más comenzaron a levantar las piedras;
alguien abrazó a un herido,
y otros más los cargaron en brazos;
alguien tendió su mano,
y miles de manos se unieron...
R/. Y Dios estaba en el terremoto; y Dios estaba entre ellos”.
Y , para colmo de nuestra experiencia humanizante, cuando llegamos de vuelta a nuestra casa de Jimaní nos encontramos un inmenso camión-trailer nos impedía el paso al negociar con dificultad una esquina estrecha en ángulo recto: llevaba nada menos que 48,000 (cuarenta y ocho mil) botellas de cerveza "negra" o malta para descargarlas en el centro de acopio del pueblo y luego distribuirlas como ayuda humanitaria en Haití.
Y, la guinda sobre el bizcocho o el pastel, la firma y rúbrica de este día de la Solidaridad, nos la encontramos por sorpresa al llegar a casa. Acababan de descargar en nuestro almacén provisional de la parroquia un gran camión de “ayuda solidaria” y generosa, procedente de nuestra parroquia Claret de la ciudad de Santo Domingo, acompañada por el Hermano claretiano José del Carmen Benoit.
Lo dicho: dos terremotos en un día.
El primero, madrugador y siniestro , de sólo dos segundos, sembrando de nuevo el pavor y el pánico, y, a la inversa, el “cordial” (el que tiene epicentro en el corazón), que 24 horas al día siembra bondad, compasión, solidaridad, amor y esperanza…
Apostamos ciegamente por este último, desde este rinconcito del mundo que es Jimaní, convertido estos días en centro de la solidaridad.
P. Carmelo Astiz, cmf.
¿Otra vez? Sí.
Eran las 7:00 de la mañana aquí en Jimaní; estaba mansamente amaneciendo, cuando sentimos como que la alfombra del piso se nos ondulaba en danza suave y aparentemente inofensiva. Sólo unos segundos de nerviosismo e inquietud. ¿Nos tocará a nosotros ahora también?
Pero en la cercana Puerto Príncipe las cosas no pintaban tan inocentes, sino angustiosamente perturbadoras. Veamos cómo describe el temblor mañanero el periódico popular dominicano, “El Listín”, en su edición digital de esta tarde:
"La capital haitiana fue sacudida de nuevo este miércoles a las 6:00 a.m. locales por un temblor de magnitud 6,1, la mayor réplica desde el sismo que asoló el país. El temblor duró sólo unos segundos. En Petionville, al este de la capital, la gente huía asustada por las calles. Frente al hotel Kinam, cuyos ocupantes corrieron a la calle, algunas personas repetían: "Gracias Todopoderoso, gracias Todopoderoso" porque nadie haya muerto. Aunque de momento no ha sido registrada ninguna víctima, los periodistas de la AFP presentes en Puerto Príncipe reportaron ruidos de derrumbe. Desde Ginebra, la ONU indicó que socorristas salieron a buscar nuevas víctimas".
Según testimonio del claretiano P. Anistus, a quien vimos después por la mañana en el mismo Puerto Príncipe, algunos edificios que quedaron muy “tocados” y cuarteados en el embate del día 12, no han podido resistir más esta vez, han sucumbido y han colapsado.
Así que, efectivamente, terremoto otra vez; parece con menores daños, gracias a Dios.
Por otra parte, hacia las 9:00 de la mañana, un grupo de cuatro claretianos, más dos de nuestros seminaristas haitianos y dos parroquianas de San Francisco, emprendíamos viaje a Puerto Príncipe, en proyecto de solidaridad: nuestro deseo de cercanía y comprensión intentando conocer de primera mano los resultados de la tragedia, nuestra presencia fraterna que pudiera llevar consuelo y ánimo tanto a nuestro hermano Anistus como a los dos seminaristas haitianos y a sus familias, afectados tan profundamente por la muerte de la madre de uno de ellos y por la situación desesperada de la familia del otro…
Aprovechamos el viaje, al mismo tiempo, para transportar algo más de la “ayuda humanitaria” que habíamos traído ayer de la parroquia claretiana de San José de Cenoví. Es decir, intentábamos rehacer de nuevo la Caravana de la Solidaridad.
En Puerto Príncipe ya, palpamos sobrecogidos los efectos nefastos del violento movimiento telúrico: en incontables edificios severamente cuarteados o totalmente derruidos, en el loco deambular rápido por las calles, parecería que sin rumbo fijo de cientos y cientos de haitianos, solos o en grupos, en los rústicos campamentos improvisados en plazas o parques de la ciudad con “tiendas de campaña” (es un decir) montadas con sábanas, mantos o frazadas, y por doquier tantas caras adustas y dolientes como conteniendo con esfuerzo incontrolable el dolor, la rabia y la desesperación.
¿Cómo vamos a quedarnos insensibles y fríos sin sentir en el hondón del corazón el dolor de los hermanos, que nos convoca al silencio respetuoso, a la misericordia y compasión, a la cercanía cariñosa y a la solidaridad generosa de corazón?
Y eso es justamente lo que hemos intentado hacer con nuestra visita al P. Anistus, que vive estos días “al aire libre en su patio” (la casa, bastante cuarteada, no ofrece seguridad), rodeado de vecinos que se quedaron sin casa. Con la misma actitud hemos observado, con sentimiento de impotencia, la ruina total de nuestra iglesia parroquial de Nazón. Y luego la visión dantesca de tantas casas de esta zona literalmente hechas añicos, culminada con la visita a las dos familias de nuestros dos seminaristas, afligidas sin consuelo.
Hacia las dos de la tarde, de regreso ya hacia Jimaní (R.D.), quisimos sentir y compartir el dolor y desconsuelo de la iglesia local de Puerto Príncipe, visitando las ruinas de lo que fue catedral y las oficinas del arzobispado (incluyendo los locales de las emisoras de radio y TV de la Iglesia). Hemos querido acercarnos también, con tremendo estremecimiento, al así dicho sarcásticamente (¿?) “palacio” arzobispal, derrumbado y arrasado totalmente en bloque y que atrapó, inmisericorde, al mismo señor arzobispo y a algunos de sus sacerdotes y ayudantes, cuyos cuerpos parece que esperan allí todavía el rescate y el sepelio cristiano. ¡Tremendo y sobrecogedor!
Todo esto formó parte, humilde y diminuta, del “terremoto-a-la-inversa”, el sismo que aseguró nuestra solidaridad.
Pero no fuimos los únicos que nos sentimos convocados a ser generosamente solidarios. Tanto en el camino de ida como en el de vuelta, comprobamos verdaderas caravanas de grandes camiones y contenedores que evidentemente transportaban a la capital “ayuda humanitaria”, seguramente tanto dominicana como internacional, canalizada ésta a través de la República Dominicana. Y desde nuestro vehículo también pudimos observar a soldados de la ONU, y a miembros de agencias humanitarias internacionales como Naciones Unidas, Oxfam Internacional, Unicef, Cruz Roja y Defensa Civil Dominicanas, etc.; todas ellas en acción comprometida y solidaria con el sufrido pueblo haitiano.
Hasta la policía de control de fronteras y de aduanas de ambos países colabora generosamente en esa misma línea, facilitando el paso de frontera en ambos sentidos, sin ningún control ni requisito de presentación de documentos personales de identificación. Portones abiertos de par en par y paso totalmente libre, sin traba alguna. Pareciera que, gracias al terremoto, estuviéramos encaminándonos de repente por los bellos caminos de la Gran Fraternidad, donde jamás existirán fronteras divisorias y excluyentes, y donde reinará el sencillo y sublime abrazo de la paz y la amistad.
Estos días pasados nos ha llegado una bella oración para rogar por el pueblo de Haití, compuesta por el Cosejo Latinoamericano de Iglesias (Protestantes). Después de parafrasear, en varias estrofas estremecedoras y bellamente escritas, referidas a la situación de Haití, aquel verso del Libro Primero de los Reyes, 19, 11 “Pero Dios no estaba en el terremoto”, acaba la última estrofa subrayando cómo Dios sí estaba en el terremoto, a través de la solidaridad:
“Alguien gritó su espanto, y otras voces se unieron;
alguien elevó una plegaria, y otros la siguieron;
alguien entonó una canción, y muchos cantaron;
alguien levantó un escombro,
y otros más comenzaron a levantar las piedras;
alguien abrazó a un herido,
y otros más los cargaron en brazos;
alguien tendió su mano,
y miles de manos se unieron...
R/. Y Dios estaba en el terremoto; y Dios estaba entre ellos”.
Y , para colmo de nuestra experiencia humanizante, cuando llegamos de vuelta a nuestra casa de Jimaní nos encontramos un inmenso camión-trailer nos impedía el paso al negociar con dificultad una esquina estrecha en ángulo recto: llevaba nada menos que 48,000 (cuarenta y ocho mil) botellas de cerveza "negra" o malta para descargarlas en el centro de acopio del pueblo y luego distribuirlas como ayuda humanitaria en Haití.
Y, la guinda sobre el bizcocho o el pastel, la firma y rúbrica de este día de la Solidaridad, nos la encontramos por sorpresa al llegar a casa. Acababan de descargar en nuestro almacén provisional de la parroquia un gran camión de “ayuda solidaria” y generosa, procedente de nuestra parroquia Claret de la ciudad de Santo Domingo, acompañada por el Hermano claretiano José del Carmen Benoit.
Lo dicho: dos terremotos en un día.
El primero, madrugador y siniestro , de sólo dos segundos, sembrando de nuevo el pavor y el pánico, y, a la inversa, el “cordial” (el que tiene epicentro en el corazón), que 24 horas al día siembra bondad, compasión, solidaridad, amor y esperanza…
Apostamos ciegamente por este último, desde este rinconcito del mundo que es Jimaní, convertido estos días en centro de la solidaridad.
P. Carmelo Astiz, cmf.
PÁNICO EN HAITÍ POR NUEVO SISMO; MAGNITUD 6.1
Los periodistas en la capital haitiana constataron que el temblor hizo que las calle volvieran a llenarse de personas despavoridas. (AP)
miércoles, 20 de enero de 2010
Actualizado hace 1 horas (07:39 a.m. )
Paul Haven y Michelle Faul / Prensa Asociada
Puerto Príncipe.- Una réplica poderosa del terremoto que arrasó con la capital haitiana hace una semana sacudió Haití hoy, miércoles, remeciendo los pocos edificios en pie y causando que la gente corriera gritando hacia las calles en medio de un pánico generalizado.
El nuevo sismo, de magnitud 6.1 fue la réplica más fuerte desde el apocalíptico terremoto del 12 de enero que sacudió la capital de Haití. No quedó claro de inmediato si causó daños adicionales o víctimas.
El sismo ocurrió a las 7:03 de la mañana a unos 56 kilómetros (35 millas) al noroeste de Puerto Príncipe, a una profundidad de 22 kilómetros (13.7 millas), informó el Instituto Geológico de Estados Unidos.
Los periodistas de Prensa Asociada en la capital haitiana constataron que el temblor hizo que las calle volvieran a llenarse de personas despavoridas.
El terremoto de la semana pasada dejó unos 200,000 muertos, 250,000 heridos y 1.5 millones desamparados, según la Comisión de Unión Europea.
miércoles, 20 de enero de 2010
Actualizado hace 1 horas (07:39 a.m. )
Paul Haven y Michelle Faul / Prensa Asociada
Puerto Príncipe.- Una réplica poderosa del terremoto que arrasó con la capital haitiana hace una semana sacudió Haití hoy, miércoles, remeciendo los pocos edificios en pie y causando que la gente corriera gritando hacia las calles en medio de un pánico generalizado.
El nuevo sismo, de magnitud 6.1 fue la réplica más fuerte desde el apocalíptico terremoto del 12 de enero que sacudió la capital de Haití. No quedó claro de inmediato si causó daños adicionales o víctimas.
El sismo ocurrió a las 7:03 de la mañana a unos 56 kilómetros (35 millas) al noroeste de Puerto Príncipe, a una profundidad de 22 kilómetros (13.7 millas), informó el Instituto Geológico de Estados Unidos.
Los periodistas de Prensa Asociada en la capital haitiana constataron que el temblor hizo que las calle volvieran a llenarse de personas despavoridas.
El terremoto de la semana pasada dejó unos 200,000 muertos, 250,000 heridos y 1.5 millones desamparados, según la Comisión de Unión Europea.
CARTA A LA FAMILIA CLARETIANA, DESDE ESPAÑA
Queridos hermanos claretianos (misioneros, misioneras y seglares). Desde el Consejo Regional de Seglares Claretianos de la región Norte de España, nos solidarizamos con todos los que sufrís muy directamente, las consecuencias del terremoto de Haití y con todo el pueblo de Haití.
En estos momentos, el dolor no puede expresarse con palabras… Se siente, dentro y nos exige una respuesta…
Como seglares claretianos, hoy, esta situación, nos interpela… Nos lleva a reflexionar con nuestro Ideario que nos dice:
… la evangelización misionera nos mantiene siempre atentos y disponibles para lo que se revele más urgente y necesario en nuestro servicio a la causa del reino de Dios…
… Para orar no salimos del mundo, ni nos olvidamos de él, sino que oramos nuestra misma situación en el mundo…
… Porque el Padre se ha manifestado siempre como el Dios de los pobres y el Hijo, que se identificó totalmente con ellos, continúa presente en los pobres, ellos son para nosotros sacramento de la presencia de Dios y lugar inequívoco de encuentro con Él…
Nos ha llegado ya mucha información… oremos, reflexionemos, dejémonos interpelar y demos nuestra respuesta… Todos tenemos una respuesta a nuestro alcance…
Sería bueno que a nivel de Seglares claretianos nos comunicáramos las iniciativas que hay en este respecto… Los Seglares de Puerto Rico, están, más directamente, al lado de los que sufren… Podemos ayudarles.
Proclade, Korima, Cáritas, Enllaç … son canales para hacer llegar la ayuda material …
Queremos que los Claretianos (misioneros, misioneras y seglares) que sufren más de cerca las consecuencias de este terremoto devastador, se sientan apoyados por todos nosotros.
Un abrazo muy fuerte a todos.
Consejo Regional de Seglares Claretianos
Región Norte de España
En estos momentos, el dolor no puede expresarse con palabras… Se siente, dentro y nos exige una respuesta…
Como seglares claretianos, hoy, esta situación, nos interpela… Nos lleva a reflexionar con nuestro Ideario que nos dice:
… la evangelización misionera nos mantiene siempre atentos y disponibles para lo que se revele más urgente y necesario en nuestro servicio a la causa del reino de Dios…
… Para orar no salimos del mundo, ni nos olvidamos de él, sino que oramos nuestra misma situación en el mundo…
… Porque el Padre se ha manifestado siempre como el Dios de los pobres y el Hijo, que se identificó totalmente con ellos, continúa presente en los pobres, ellos son para nosotros sacramento de la presencia de Dios y lugar inequívoco de encuentro con Él…
Nos ha llegado ya mucha información… oremos, reflexionemos, dejémonos interpelar y demos nuestra respuesta… Todos tenemos una respuesta a nuestro alcance…
Sería bueno que a nivel de Seglares claretianos nos comunicáramos las iniciativas que hay en este respecto… Los Seglares de Puerto Rico, están, más directamente, al lado de los que sufren… Podemos ayudarles.
Proclade, Korima, Cáritas, Enllaç … son canales para hacer llegar la ayuda material …
Queremos que los Claretianos (misioneros, misioneras y seglares) que sufren más de cerca las consecuencias de este terremoto devastador, se sientan apoyados por todos nosotros.
Un abrazo muy fuerte a todos.
Consejo Regional de Seglares Claretianos
Región Norte de España
SOBRE LOS SEMINARISTAS CLARETIANOS...
Rev. PP. Héctor C., Sup. M. de las Antillas, y P. JC. Minaya
Saludos desde Rep. Dominicana,
Pues les escribo para informarles el resultado acerca de mi llegada de emergencia en Haití:
1. Acerca de mi familia, todos están vivos porque en el momento de inicio del terremoto no estuvieron en la casa, venían del trabajo cuando llegaron a casa ya ésta se había venido para abajo. Pero no hay pérdida de vida humana, sólo material.
2. Acerca de la familia de Pascal, hablé con su hermano y me dijo que todos están bien aunque también hubo pérdida de casas pero no de vida humana.
3. Acerca de la familia de Jeancius, todos están bien, sólo hasta ahora no se saben nada de una prima y la hija de la misma prima de Jeancius, pero a parte de eso todos los demás están vivos.
4. Acerca de la familia de Maxo, hablé con su hermano y me dijo que todos están bien, o sea no hay pérdida de vida humana, sólo material, porque la casa de su mamá sufrió daño importante.
Pues desde aquí en el seminario del filosofado claretiano en Rep. Dominicana les escribo para agradecerle a usted y su consejo por este gesto tan importante para nosotros el hecho de que me permitieron venir en nombre de los demás a localizar a mi familia y las de mis compañeros del teologado. Agradecemos mucho este gesto.
Y aprovecho este correo para informarles que estaré de regreso a méxico el día jueves 21 del mes en curso por la tarde y llegaré a méxico a las 9:49 pm hora de méxico por Copa, vuelo CM 4149.
Gracias
Seminarista Faustin, cmf.
Saludos desde Rep. Dominicana,
Pues les escribo para informarles el resultado acerca de mi llegada de emergencia en Haití:
1. Acerca de mi familia, todos están vivos porque en el momento de inicio del terremoto no estuvieron en la casa, venían del trabajo cuando llegaron a casa ya ésta se había venido para abajo. Pero no hay pérdida de vida humana, sólo material.
2. Acerca de la familia de Pascal, hablé con su hermano y me dijo que todos están bien aunque también hubo pérdida de casas pero no de vida humana.
3. Acerca de la familia de Jeancius, todos están bien, sólo hasta ahora no se saben nada de una prima y la hija de la misma prima de Jeancius, pero a parte de eso todos los demás están vivos.
4. Acerca de la familia de Maxo, hablé con su hermano y me dijo que todos están bien, o sea no hay pérdida de vida humana, sólo material, porque la casa de su mamá sufrió daño importante.
Pues desde aquí en el seminario del filosofado claretiano en Rep. Dominicana les escribo para agradecerle a usted y su consejo por este gesto tan importante para nosotros el hecho de que me permitieron venir en nombre de los demás a localizar a mi familia y las de mis compañeros del teologado. Agradecemos mucho este gesto.
Y aprovecho este correo para informarles que estaré de regreso a méxico el día jueves 21 del mes en curso por la tarde y llegaré a méxico a las 9:49 pm hora de méxico por Copa, vuelo CM 4149.
Gracias
Seminarista Faustin, cmf.
martes, 19 de enero de 2010
LA CARAVANA DE LA SOLIDARIDAD…
Viaje hacia Haití con camión sin frenos
Después de Jimaní, la parroquia claretiana lejana de la frontera más madrugadora en llevar ayuda concreta a los damnificados del terremoto de Haití ha sido la parroquia rural de San Francisco de Macorís, situada en el centro-norte de la República Dominicana.
Un camión Daihatsu de mediana envergadura y una furgoneta Nissan llegaron, ayer lunes por la tarde, a la capital Santo Domingo, cargados hasta los topes con “ayuda humanitaria”. Pernoctaron allí y han emprendido viaje hoy, muy de madrugada, a las 4:00 a.m., camino de Jimaní, frontera con Haití. Durante las tres primeras horas nuestra caravana iba rodando suavemente en la oscuridad, presagiando un lindo amanecer. Pero cuando comenzó ya a clarear, el cielo se mostró un poco osco y plomizo, como cambiando de presagio. Efectivamente, a la altura de Barahona, a unos ciento y pico kilómetros del destino, el sobrecargado Daihatsu gritó con alarma su dificultad: ¡Voy sin frenos! El chófer avezado se percató del quejido y fue conduciendo el camión con prudencia y tino durante unos diez kilómetros en terreno llano, hasta Cabral, donde encontró la estación de servicio más cercana. Gracias a Dios, después de hora y media larga de reparación, pudimos reemprender marcha hasta llegar sin percance alguno a JIMANÍ.
JIMANÍ es un pueblo fronterizo, seguramente el paso de frontera más importante entre Dominicana y Haití. Y aquí justamente los Misioneros Claretianos establecimos hace casi tres años un nuevo puesto misionero, aceptando el cuidado pastoral de dos vastas parroquias rurales (Jimaní y La Descubierta), en lo que se suele llamar el “Sur Profundo”, caracterizado en general por la extrema pobreza y por la falta de desarrollo y bienestar sociales.
Después del devastador terremoto de Haití, Jimaní se ha convertido un poco en el epicentro de un terremoto-a-la-inversa, el temblor de la solidaridad, de la acogida, del consuelo, de la sanación; centro también de operación de algunas agencias de ayuda gubernamentales y no gubernamentales. Cientos y cientos de heridos han cruzado la frontera en busca desesperada de tratamiento médico y medicinas, de curación de heridas, de amputación de miembros, eliminación de gangrena, abarrotando y desbordando el humilde hospital local. También los claretianos hemos contribuido espléndida y eficazmente a acoger a ese pobre pueblo nómada en busca de salud. Nuestro recientemente inaugurado Centro Social ha abierto de par en par sus puertas para acoger y dar alivio y consuelo a tantos heridos desplazados…
Los rostros visibles de Jesús entre estos sus “pequeños”, heridos y desesperados, han sido -con calificación de sobresaliente- los dos Padres claretianos Pepe Rodríguez y Roselio Díaz, párrocos de las dos parroquias asignadas a nuestro cuidado pastoral en esta zona.
Pues bien, aquí recalamos a media mañana con nuestros dos vehículos cargados hasta la bandera. En el plan organizado de ayuda al pueblo haitiano, los Claretianos -coordinados y animados por “PROMICLA”- hemos establecido el sabio criterio de que todo lo que sea “ayuda en especie”, recibido en Dominicana y Puerto Rico, lo almacenemos en los locales de nuestra parroquia de Jimaní, todo a buen recaudo, y que desde aquí se vaya transportando progresivamente para distribución ordenada en Haití, sobre todo entre los afectados de nuestras parroquias, San Antonio Ma. Claret, en la capital, y Kazal, a unos cincuenta kilómetros de la misma, también afectada por el terremoto, aunque con menor ensañamiento.
Aquí, pues, descargamos lo que los bondadosos fieles de nuestra parroquia rural de San José de Cenoví, en San Francisco de Macorís, generosamente habían colectado durante la semana: leche en cartón, agua potable, arroz, sacos de plátanos verdes, colchonetas, pastas, ropa, calzado…
Por otra parte, hacia la 1:00 de la tarde recibimos, con temblor y con gozo, a nuestros ocho seminaristas haitianos, que regresaban de sus familias -a las que se habían acercado el sábado pasado- camino de vuelta ya a nuestros seminarios de Santo Domingo y San Francisco de Marcorís. El P. Anistus, párroco en Puerto Príncipe y héroe en esta situación adversa, nos los trajo en su furgoneta. Los recibimos con temblor, porque no sabíamos todavía la suerte que habían corrido sus seres queridos. Hemos tenido que lamentar con dolor y tristeza la muerte de la madre de uno de ellos, algunos pocos primos o sobrinos, una madrina de bautismo… Gracias a Dios, menos cuota de desgracia de la que hubiéramos podido temer.
Después de una tardía comida fraterna y frugal -sabroso sancocho con arroz- los seminaristas haitianos, encabezados por su formador el P. José Camilo Minaya, emprendieron viaje de regreso al seminario.
Y en dirección opuesta, regresando a Puerto Príncipe, el P. Anistus, con corazón esponjado y con gratitud “des-enfrenada” -sin frenos también-, entonaba su “Magnificat”, rogando por los fieles solidarios y generosos de la parroquia de San José de Cenoví, mientras transportaba ya con su furgoneta pick-up, sobrecargada hasta los topes, parte del tesoro solidario que sólo unas horas antes había llegado de Dominicana. ¡En caravana de solidaridad!
P. Carmelo Astiz, cmf.
Después de Jimaní, la parroquia claretiana lejana de la frontera más madrugadora en llevar ayuda concreta a los damnificados del terremoto de Haití ha sido la parroquia rural de San Francisco de Macorís, situada en el centro-norte de la República Dominicana.
Un camión Daihatsu de mediana envergadura y una furgoneta Nissan llegaron, ayer lunes por la tarde, a la capital Santo Domingo, cargados hasta los topes con “ayuda humanitaria”. Pernoctaron allí y han emprendido viaje hoy, muy de madrugada, a las 4:00 a.m., camino de Jimaní, frontera con Haití. Durante las tres primeras horas nuestra caravana iba rodando suavemente en la oscuridad, presagiando un lindo amanecer. Pero cuando comenzó ya a clarear, el cielo se mostró un poco osco y plomizo, como cambiando de presagio. Efectivamente, a la altura de Barahona, a unos ciento y pico kilómetros del destino, el sobrecargado Daihatsu gritó con alarma su dificultad: ¡Voy sin frenos! El chófer avezado se percató del quejido y fue conduciendo el camión con prudencia y tino durante unos diez kilómetros en terreno llano, hasta Cabral, donde encontró la estación de servicio más cercana. Gracias a Dios, después de hora y media larga de reparación, pudimos reemprender marcha hasta llegar sin percance alguno a JIMANÍ.
JIMANÍ es un pueblo fronterizo, seguramente el paso de frontera más importante entre Dominicana y Haití. Y aquí justamente los Misioneros Claretianos establecimos hace casi tres años un nuevo puesto misionero, aceptando el cuidado pastoral de dos vastas parroquias rurales (Jimaní y La Descubierta), en lo que se suele llamar el “Sur Profundo”, caracterizado en general por la extrema pobreza y por la falta de desarrollo y bienestar sociales.
Después del devastador terremoto de Haití, Jimaní se ha convertido un poco en el epicentro de un terremoto-a-la-inversa, el temblor de la solidaridad, de la acogida, del consuelo, de la sanación; centro también de operación de algunas agencias de ayuda gubernamentales y no gubernamentales. Cientos y cientos de heridos han cruzado la frontera en busca desesperada de tratamiento médico y medicinas, de curación de heridas, de amputación de miembros, eliminación de gangrena, abarrotando y desbordando el humilde hospital local. También los claretianos hemos contribuido espléndida y eficazmente a acoger a ese pobre pueblo nómada en busca de salud. Nuestro recientemente inaugurado Centro Social ha abierto de par en par sus puertas para acoger y dar alivio y consuelo a tantos heridos desplazados…
Los rostros visibles de Jesús entre estos sus “pequeños”, heridos y desesperados, han sido -con calificación de sobresaliente- los dos Padres claretianos Pepe Rodríguez y Roselio Díaz, párrocos de las dos parroquias asignadas a nuestro cuidado pastoral en esta zona.
Pues bien, aquí recalamos a media mañana con nuestros dos vehículos cargados hasta la bandera. En el plan organizado de ayuda al pueblo haitiano, los Claretianos -coordinados y animados por “PROMICLA”- hemos establecido el sabio criterio de que todo lo que sea “ayuda en especie”, recibido en Dominicana y Puerto Rico, lo almacenemos en los locales de nuestra parroquia de Jimaní, todo a buen recaudo, y que desde aquí se vaya transportando progresivamente para distribución ordenada en Haití, sobre todo entre los afectados de nuestras parroquias, San Antonio Ma. Claret, en la capital, y Kazal, a unos cincuenta kilómetros de la misma, también afectada por el terremoto, aunque con menor ensañamiento.
Aquí, pues, descargamos lo que los bondadosos fieles de nuestra parroquia rural de San José de Cenoví, en San Francisco de Macorís, generosamente habían colectado durante la semana: leche en cartón, agua potable, arroz, sacos de plátanos verdes, colchonetas, pastas, ropa, calzado…
Por otra parte, hacia la 1:00 de la tarde recibimos, con temblor y con gozo, a nuestros ocho seminaristas haitianos, que regresaban de sus familias -a las que se habían acercado el sábado pasado- camino de vuelta ya a nuestros seminarios de Santo Domingo y San Francisco de Marcorís. El P. Anistus, párroco en Puerto Príncipe y héroe en esta situación adversa, nos los trajo en su furgoneta. Los recibimos con temblor, porque no sabíamos todavía la suerte que habían corrido sus seres queridos. Hemos tenido que lamentar con dolor y tristeza la muerte de la madre de uno de ellos, algunos pocos primos o sobrinos, una madrina de bautismo… Gracias a Dios, menos cuota de desgracia de la que hubiéramos podido temer.
Después de una tardía comida fraterna y frugal -sabroso sancocho con arroz- los seminaristas haitianos, encabezados por su formador el P. José Camilo Minaya, emprendieron viaje de regreso al seminario.
Y en dirección opuesta, regresando a Puerto Príncipe, el P. Anistus, con corazón esponjado y con gratitud “des-enfrenada” -sin frenos también-, entonaba su “Magnificat”, rogando por los fieles solidarios y generosos de la parroquia de San José de Cenoví, mientras transportaba ya con su furgoneta pick-up, sobrecargada hasta los topes, parte del tesoro solidario que sólo unas horas antes había llegado de Dominicana. ¡En caravana de solidaridad!
P. Carmelo Astiz, cmf.
DEL P. HÉCTOR
Gracias Anistus
¡ Por mantenerme informado! Te recuerdo que estaremos Angel y mis dos hermanos en tu casa para reforzarla con los 50 gatos que ya hemos conseguido. Llegaremos a Delmas el martes 2 al jueves 4 de febrero. Por otro lado; este domingo llegará a Jimaní un camión lleno de provisiones para que puedas disponer de ellas para ustedes, las familias de los seminaristas y los más necesitados de nuestras dos comunidades.
Ánimo!
Héctor
¡ Por mantenerme informado! Te recuerdo que estaremos Angel y mis dos hermanos en tu casa para reforzarla con los 50 gatos que ya hemos conseguido. Llegaremos a Delmas el martes 2 al jueves 4 de febrero. Por otro lado; este domingo llegará a Jimaní un camión lleno de provisiones para que puedas disponer de ellas para ustedes, las familias de los seminaristas y los más necesitados de nuestras dos comunidades.
Ánimo!
Héctor
DEL P. ANISTUS
Hola hermano Héctor,
Faustin Papatoute me acaba de informar que pudo contactar con las familias de los seminaristas haitianos en Méjico que por suerte todos están salvados. Damos gracias a Dios. Seguiremos durmiendo en el patio hasta que vengan ustedes el 2 de febrero para reforzar la casa, no hay problema. Tenemos mucha más suerte que la mayoría del pueblo, sólo rogamos que llueva estos dias.
Además aquí nada funciona, ni los bancos y no sabemos hasta cuándo. Te pongo algunas imágenes de Villa Manresa que conoces bien. Un abrazo fuerte,
Anistus
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